CAMINANDO SOBRE LOBOS
"Ojos esparcidos por el suelo del bosque". - Susan Sontag
Caminando sobre lobos se compone de ampliaciones fotográficas de 1.328 fotogramas secuenciales de película, que representan poco menos de un minuto de proyección. Los fotogramas, impresos uno a uno, están esparcidos por todo el suelo de la galería en grupos de instantáneas. La secuencia ha sido extraída de Furtivos, 1975, y comprende una de las escenas más salvajes e inquietantemente bellas de la historia del cine español. Con un exuberante bosque otoñal como telón de fondo, la cámara sigue a una vieja arpía ocupada en sus trampas para animales. La escena alcanza su clímax cuando de forma brutal la arpía ataca a una loba herida que ha caído en una de las trampas.
"Es como si Furtivos hubiese vaticinado la muerte de Franco". - Peter Besas
Furtivos se estrenó en el ápice de la permisividad cultural que había ido generándose en los interminables meses que precedieron a la muerte de Franco, en el otoño de 1975. Dirigida por José Luis Borau y coescrita por Borau y Manuel Gutiérrez Aragón, la historia fue concebida como una alegoría que habría de poner a prueba los límites de la censura oficial. La película encarna la última agonía del brutal legado de Franco en la descripción que hace del incesto y la crueldad personificada en sus personajes rurales. El que Borau eligiese el bosque como telón de fondo para narrar su historia desafiaba el mito de Franco de que España era un «bosque pacífico» y torpedeaba el uso que hacía el caudillo de las cacerías como propaganda, en un intento de crear la ilusión de que aún era capaz de exhibir destreza, a pesar de los rumores de su mermada salud.
"El lobo, los lobos, son intensidades, velocidades, temperaturas, distancias variables que no se pueden descomponer. Un enjambre, un engullir." - Deleuze y Guattari
La escena extraída para Caminando sobre lobos funciona como un vórtice dentro de la alegoría mayor de la película, llevando la descripción que hace de la crueldad a un escenario de cuento de hadas donde la demonización de Martina, la vieja bruja, va en aumento en contraste con la belleza aislada del bosque. Martina y la loba se convierten en predadores intercambiables en la espiral incontrolada de violencia. Ya es imposible separar lo que es brutal en la naturaleza y en la cultura. El enclaustrado mundo de la España de Franco se ha encerrado en sí mismo.
"Una película de una multiplicidad fabulosa que pulula por doquier." - Jack Kerouac
Caminando sobre lobos arrastra el ojo del espectador al suelo y coloca sus pies en directa confrontación física con las imágenes. El tiempo, las cambiantes perspectivas y los encuentros fortuitos son como espoletas perceptivas que continuamente redirigen la mirada hacia abajo. Las instantáneas esparcidas de los fotogramas agrupados desestabilizan todo avance, ya sea por el espacio de la película o por el de la galería. Frenadas de su avance secuencial, los fotogramas son removidos en las precarias rutas del discurrir del espectador. La superficie de las imágenes, ya de por sí marcadas por el polvo y las rayas del metraje original, son objeto de un desgaste posterior por la suciedad, las rozaduras y los rasguños que les infligen las suelas de los zapatos que pasan por encima de ellas, de manera que los rastros de los meandros de los espectadores crean la capa de ruina definitiva.
"Un poco de artemisa aquí, un poco de cactus allá, golpes de pisadas y pezuñas yendo a ninguna parte." - Robert Smithson
Al esparcir los fotogramas en grupos aleatorios por el suelo de la galería, la narración lineal de la escena se pierde por completo. Las imágenes de Martina y la loba, hechas añicos en fragmentos desplazados, se incluyen en el efecto global de ruina. La colocación arbitraria y superpuesta de los fotogramas, materialidad en forma de capas, y los tonos otoñales simulan el suelo boscoso descrito en la escena de Borau y evocan el detritus de materia orgánica en distintas fases de descomposición.
FURTIVOS
"La crueldad es lo más extremo que encontramos en la naturaleza y especialmente entre los pobres. Los pobres no son felices, ni bellos ni pacíficos. Su pobreza les lleva a ser crueles. . . Quise mostrar que la tranquilidad de los bosques esconde muerte y crueldad. En español, el título Furtivos tiene dos significados: cazadores ilegales y también quienes viven secretamente. Aquí se aplican sendos significados. Quise mostrar que con Franco, España estaba llevando una vida de secretismo. Al final, casi todos en la película son furtivos". - José Luis Borau
La historia de Furtivos gira entorno a la relación incestuosa entre un joven, Ángel, y su madre, Martina, que viven juntos en una granja en la profundidad de un exuberante bosque de una provincia del norte de España. Ángel, que saca para vivir como cazador furtivo, ofrece sus destrezas al gobernador civil de la provincia, quien ocasionalmente se acerca al bosque para poner a prueba sus precarias habilidades cinegéticas y probar de paso la comida de quien fuera su aña, Martina. Un día, durante un viaje a la capital de la provincia para comprar material para las trampas, Ángel se liga a Milagros, una quinceañera escapada del internado, y se entretiene con ella en la ciudad. La ansiedad de Martina provocada por la prolongada ausencia de su hijo va en aumento a medida que se mueve por el bosque camuflando cuidadosamente sus trampas ilegales para que el gobernador, que ha llegado con una pequeña comitiva de oficiales para cazar ciervos, no las pueda descubrir. En última instancia descubre a una loba que ha caído en una de sus trampas y la golpea hasta casi matarla con una azada, para después llevársela a rastras hasta casa, donde la deja encadenada en el sótano para que sufra. En ese preciso momento, Ángel llega a casa con Milagros. En la siguiente escena, la más escandalosa de la película, el desplazamiento de Martina se hace violentamente explícito cuando Ángel literalmente saca a su madre de la cama que comparten para acostarse en ella con Milagros. Hecha una furia, Martina regresa al sótano para acabar con la loba. Esta brutal matanza sucedánea es el preludio del asesinato que habrá de cometer Martina con Milagros y acelera la cadena de violencia, que alcanza su inevitable final cuando Ángel se toma la revancha y dispara a su madre por la espalda en el bosque recién cubierto de nieve.
"Mi madre y yo estamos en una habitación. Toda la pared de una esquina está cubierta con cuadros de imágenes sagradas. Mi madre descuelga los cuadros y los tira al suelo. Los cuadros caen y se rompen en pedazos. Estoy perplejo de que mi pía madre sea capaz de hacer algo así." — El hombre de los lobos de Freud
Furtivos es icónica en la descripción que hace de los tradicionales temas españoles del incesto y el matricidio. En la versión española del mito de Edipo, el instinto parricida a menudo es desplazado hacia la madre con el fin de proteger la autoridad patriarcal. Estos temas transgresores provienen de una historia nacional inmersa en la iconografía de la Contrarreforma y su idolatrización de la sangre de Cristo, por un lado, y, por otro, de la «Leyenda negra», en la que la Inquisición es expuesta como prueba de la demonización del carácter español, descrito como atrasado, cruel, sin gracia, violento y tendente a la tiranía política.
"En la soledad de los bosques, los campesinos se vuelven locos." - Antonio Machado
En algunas entrevistas, Borau ha explicado que la inspiración para Furtivos la halló en el cuadro Saturno devorando a su hijo, de Goya, una pintura que nos muestra cómo Saturno, el Dios de la melancolía, engulle por completo a su hijo. Borau traduce esta imagen en un incesto, que simboliza la implosión de una autoridad dictatorial atiborrada de sus propias criaturas.
"Las hormigas eran putas." - Colofón un chiste acerca de los censores del gobierno que circuló por Madrid en la década de los cincuenta, en referencia a la película de 1954 Cuando ruge la marabunta en la que Charlton Heston combatía una plaga de hormigas en el Amazonas.
"¡Sumido en el elemento destructivo!" - Joseph Conrad
Más allá de sus escenas de sexo, la imagen del largometraje más discutida para los censores fue la descripción del gobernador civil, Don Santiago. La figura pretendía ser una caricatura del poder de Franco, con toda la arrogancia, corrupción e incompetencia que definieron sus últimos años en general. El hecho de que el propio Borau encarne al gobernador sugiere tanto la completa inmersión del director en su trama como su identificación con el poder redentor de la libertad y visión artística en un momento crucial de la transformación histórica de España.
Dennis Adams